Extraños en la noche, el hartazgo de Frank y el tocadiscos de Saddam

franks.jpgExtraños en la noche intercambiando miradas y preguntándose qué tantas posibilidades había de estar compartiendo el amor antes de que la velada acabara…

La letra de “Strangers In The Night” ha sido un misil para millones de corazones especialmente desde que la pieza quedó atrapada en los labios del gran Frank Sinatra, aquel crooner y monstruo de la interpretación que encontró su vocación después de ver en vivo y a todo color a Bing Crosby.

La génesis de semejante gema pertenece a Ivo Robic, un artista croata nacido en 1923 que edificó la maqueta de la melodía para un festival musical. Sin embargo, fue el productor, compositor y arreglista alemán, Bert Kaempfert, quien adquirió los derechos de la misma y la pulió, bautizándola como “Beddy Bye” y colocándola en el score del filme A Man Could Get Killed, cuyo estreno en las salas de cine se dio en marzo de 1966. La pieza se adjudicó un Golden Globe por Mejor Canción Original, además de cuatro galardones Grammy.

Pero el manoseo no terminó ahí y la “oruga” sufrió más cambios cuando James Bowen, productor y amigo de Sinatra, le propuso a Kaempfert enriquecer el corte con la ayuda de los letristas Charles Singleton y Eddie Snyder. Este último recordaría muchos años después que no tomó mucho tiempo cumplir la misión basado en la imagen de un hombre que mira con serenidad a una mujer, sentado al interior de un bar: “Nos tardamos unos pocos días, pero lo logramos. Desde entonces, nunca tuve que volver a trabajar”.

El resto es historia. El mundo entero de aquella época y las generaciones siguientes que atesoraron el tema convirtieron a “Strangers In The Night” en un tesoro de valor inestimable, encapsulado en poco menos de tres minutos de duración. Esto… a pesar de que la voz que le dio sus mayores alcances, el cabecilla del célebre Rat Pack de los años 60, a menudo mostró su aversión a la canción.

“La detesté completamente cuando la escuché por primera vez. Y es extraño, pero aún me cuestiono ‘¿Por qué demonios sigues cantándola?’, le contó Sinatra a la audiencia que asistió a su concierto en el Faxwoods Casino, en Connecticut, la noche del 21 de noviembre de 1993.

Parisula Lampsos, una de las amantes de Saddam Hussein, reveló en las páginas de su libro que el fallecido dictador iraquí solía pasar muchas tardes de su vida viendo The Godfather, mirando las torturas en video de sus enemigos o bien… paladeando las notas de “Strangers In The Night”.

Con ojos dorados y mirada profunda, según rememoró ella, Saddam bailaba tanto como podía mientras la voz de Sinatra sonaba a través del tocadiscos instalado en la sala de su casa de Bagdad.

4 comentarios en “Extraños en la noche, el hartazgo de Frank y el tocadiscos de Saddam

  1. Que shock que hasta el escuchara a Sinatra, pero vaya, hasta la gente más baja llega a tener buen gusto jajaja

    Es una canción maravillosa! En verdad me fascina y no precisamente por “Eyes wide shut” donde sale la pareja ideal de Rihanna…ese sucio! jajajajaja
    Grande Sinatra! me caía súper bien

    Tqmmmm!!!

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