‘One’, un accidente, un evangelio…

u22En una charla con el crítico musical Robert Hilburn, el 12 de septiembre de 1993, Bono preguntó si era cierto que “One” había sido utilizada en la radio durante los famosos disturbios de Los Angeles, meses antes.

“Es lo que escuché de boca de algunos amigos y me sorprendió porque nunca concebí la canción con un sentido esperanzador o reconfortante. Para mí es un corte muy amargo”, explicó el siempre hablantín cabecilla de U2.

El irlandés le aclaró a su entrevistador que “One” estaba lejos de resumir vulgarmente la idea sesentera de la convivencia entre individuos y de pensar que, en nombre de la armonía, la paz y el amor, todo vínculo es sano.

“Es, de hecho, todo lo contrario. Está diciendo: ‘Somos uno, pero no somos lo mismo’. No expresa siquiera que busquemos llevarnos bien, pero que tenemos que llevarnos bien juntos en este mundo si es que queremos sobrevivir . Es un recordatorio de que no tenemos otra opción”, abundó el hombre de las gafas.

The Edge, cómplice eterno del vocalista, también quiso quebrar mitos en el libro U2 by U2 cuando llegó el momento de hablar de las letras de la canción: “Es una conversación amarga y retorcida entre dos personas que han pasado por cuestiones desagradables (…) Jamás la habría hecho sonar en mi boda”.

A nivel musical, “One” fue un accidente, un maravilloso accidente que definió la suerte no sólo de Achtung Baby como placa, sino del futuro inmediato y el eventual destino del cuarteto… justo cuando parecía que todo se terminaba.

Pero antes hubo que sufrir y padecer desde el mismísimo esqueleto, desde los huesos que sostenían a la cuadrilla. Larry Mullen y Adam Clayton actuaban como ala conservadora y buscaban un sonido que repitiera la fórmula de finales de los 80, mientras que Bono y The Edge anhelaban cristalizar en las sesiones de estudio los hallazgos de la nueva década que, musicalmente, escupía saliva electrónica e industrial y, socialmente, destilaba vientos de libertad tras el derrumbe del Muro de Berlín.

Entre tales diferencias y jornadas estériles que parecían reflejar a un vocalista sin voz y a una banda sin instrumentos en las paredes de los estudios Hansa, The Edge significó una epifanía en sí mismo. Sin chamanes, brunos ni oráculos de por medio, el guitarrista hizo escurrir de un corte llamado “Sick Puppy” (“Mysterious Ways” en fase larva) un pequeño puente melódico. Justo ahí, el visionario productor Daniel Lanois vio semilla en tierra húmeda y pidió ensanchar el instante con una serie de solicitudes dignas de un técnico meticuloso capaz de dividir el átomo si con eso se destruye un mundo jodido y se reconstruye uno mucho mejor.

Minutos después, “Sick Puppy” era un planeta y “One” otro. Los irlandeses se habían enredado finalmente con Dios y, ahí, en el encerrón de la desazón, el universo de U2 mutó para siempre, según la memoria del virtuoso de la lira: “De repente, algo muy poderoso había acontecido en la habitación”.

“The Edge cambió los acordes al final y la canción brotó. La melodía, la estructura, todo se hizo en menos de 15 minutos”, recordó Bono, quien fue ensamblando líricos igualmente por una clase de iluminación incandescente difícil de explicar. Si en las letras se hablaba de relaciones difíciles, el tema no dejó de lado las heridas al interior de la propia banda, pero también fue salpicado por tópicos como la infidelidad, el tormento y el abandono. No por nada es la canción con más mitología en la carrera de estos rockeros.

En poco más de cuatro minutos, “One” resultó un demoledor compendio de las mayores virtudes de una agrupación que estaba a un tris de claudicar. Pero The Edge asomó la cabeza en la divisoria entre lo imposible y lo mágico y creó, literalmente, creó.

El resto es historia. Más de 600 interpretaciones en vivo a partir del show en el Civic Center, de Lakeland, el 29 de febrero de 1992, confirmaron que aquella tarde, en los muros fríos de Hansa, no se compuso una canción ni se buscó el tercer single de un gran disco noventero.

Se proclamó, en todo lo alto, un evangelio…

Is it getting better or do you feel the same, will it make it easier on you, now you got someone to blame…

5 comentarios en “‘One’, un accidente, un evangelio…

  1. Esta es una canción que no me disgusta de este grupo que no aguanto, de hecho ni me caen mal pero realmente no puedo con Bono, está en otra sincronía que me suele sacar de quicio a veces
    Aún así buena canción, que curioso que usaran la canción para esa situación y más aún que el se quedara en shock

    Tqmmmm!!!

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