Ya pasaron 15 años del OK Computer.
Recuerdo la particular fascinación que causó «Fitter Happier», el séptimo track de aquel discazo en el cual una voz distorsionada por un ordenador Mac exhortaba al individuo a no perder la capacidad de llorar en las películas y a seguir dando besos con grandes cantidades de saliva.
Con este tipo de sugerencias atípicas, Radiohead rompió el año y la década, dejando muchos clítoris erectos. Más allá de quienes no son fanáticos de cepa de la banda, sabemos que en la vida de quienes sí lo son hay mucha lluvia, viento y un estado de perpetua combustión. Los días fracturados y los sentimientos encerrados en microondas son comunes, así como una sensación diferente en las papilas que los hace saborear la melancolía y ser infelizmente dichosos. Y el OK Computer, aún tantos años después, sigue siendo una oportunidad para entrar en trance y excitarse en seco. Del 1 al 12, hay sobrada maestría.
Por cierto, las vocales impersonales en el interludio «Fitter Happier» no pertenecen al mítico Stephen Hawking, sino a Fred Cooper, voz sintetizada de la aplicación Apple simpleText. Esa interpretación, en combinación con Thom Yorke al piano, desató el mejor minuto y 57 segundos de una vida plenamente alienada.
Replica a celeste cajal Cancelar la respuesta