La historia detrás de las más grandes canciones

Sara, Don y Mick

Australia. 1977. Una de esas fiestas de antología en una inmensa suite. Los jovenazos de Fleetwood Mac están muy ebrios y, al paso de los minutos, algunos de ellos comienzan a marcharse, dando tumbos. Por eliminación espontánea y sin planearlo, Stevie Nicks y Mick Fleetwood se quedan solos, sentados en dos sillas grandes, frente a frente, charlando de la vida y ordeñando filosofía del mundo. Y ahí… la cosa muta en algo menos verbal.

«A la mañana siguiente estaba absolutamente segura de que él era el amor de mi vida», confesó Stevie a la emisión australiana Sunday Night, dotando a lo sucedido de un condimento digno de los cuentos de hadas: un fogoso acostón, fugaz como es, inserta la esperanza de eternidad.

Al momento de enredarse con Nicks, Fleetwood sumaba siete años de matrimonio con Jenny Boyd, hermana de la famosa Pattie. «‘Ella puso sus manos sobre él’, pensé con gran amargura. Fue algo que jamás sospeché (…) Pero una vez que la conmoción disminuyó, Mick y yo incluso hablamos sobre su enamoramiento de Stevie como si fuéramos viejos amigos«, relató Boyd en su libro autobiográfico.

El idilio entre Stevie y Mick alcanzó intensidades más allá de lo estimado… hasta que una nueva infidelidad volteó el tablero. En esta ocasión, el misil impactó en Nicks.

«Tenía una amiga muy querida que se llamaba Sara y que, sin más, se lanzó tras Mick. Se enamoraron y muy pronto el esposo me llamó para decirme… ‘Sara se mudó con Mick esta mañana y pensé que querrías saberlo’», confesó en 2011 Nicks a The Independent. «Así que perdí a Mick, quien honestamente no era tan importante porque sosteníamos una relación compleja, pero… ¿perder a mi amiga Sara? Eso sí dolió».

Caer en desgracia fue ocasión de oro para apretujar el corazón, dejarlo sangrar y firmar una nueva canción que no sonase incendiaria ni proyectara el comienzo, nudo y desenlace de una historia de decepción bárbara. «Recuerdo la noche en que escribí ‘Sara’, afirmó Stevie en otra entrevista con The Tommy Valance Show. «A mi amiga Sara le gusta pensar que está basada completamente en ella, pero en realidad no es solo acerca de ella. Se trata de mí, de ella, de Mick, de Fleetwood Mac. Se trata de todos nosotros en aquel momento», puntualizó acaso con dignidad obligada la rubia que aparece junto a Mick en la portada de Rumours, el disco de magnitud enciclopédica que la banda de raíces británicas compuso entre pleitos nocturnos y cerros de cocaína.

Nicks tuvo razón. Líricamente, «Sara» conecta con más de un suceso y engarza a otro protagonista con quien la cantante fundió placeres y quereres en 1976, antes de mecerse en brazos de Mick Fleetwood: Don Henley.

El mismo líder de los Eagles se fue de la lengua en 1991 con la revista GQ: «A mi entender, (Stevie) quedó embarazada de mí y decidió llamar Sara a la niña, pero tuvo un aborto y escribió la canción en honor al espíritu del bebé. En aquel tiempo yo estaba construyendo mi casa, por eso hay una línea en la canción que dice: ‘When you build your house, then call me‘»

La explicación sin dobleces ni límites de Henley enfureció a Nicks, aun cuando ésta acabaría aceptando décadas después que el rockero dijo la verdad. «Si me hubiese casado con Don y hubiésemos tenido al bebé, y hubiese sido niña… le habría llamado Sara«, admitió.

«Sara, you’re the poet in my heart, never change, and don’t you ever stop, now it’s gone…«

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