En 1981 Robert Smith volvió a entrar a una iglesia después de casi siete años de ausencia.
Entonces, había adoptado una postura de rechazo hacia una institución que jamás lo convenció, a pesar de que durante su niñez recibió instrucción católica. Pero más allá de la corriente, el joven siempre encontró aspectos fascinantes alrededor del rito que unía a millones de feligreses.
«No tengo un sentimiento muy claro en esta materia. Digamos que no estoy seguro de tener un ideal religioso, pero admito que la fe ha inspirado grandes cosas, como las catedrales… donde te sientes dentro de una atmósfera muy particular».
Así le explicó Smith a la revista francesa Rock & Folk sus motivaciones detrás de la canción que daba título al álbum Faith. Al momento de dicha entrevista, publicada en octubre de 1981, el disco cumplía seis meses en el mercado, desatando todo tipo de críticas a raíz de su sonido y de sus letras oscuras y deprimentes.
Al hablar de catedrales y construcciones que encerraban ese ambiente especial, Robert dejó en claro lo que lo llevó a decidir la portada de Faith, a través de una fotografía de la Abadía de Bolton en medio de la bruma.
«Al inicio intentaba explorar la noción de la fe como la razón principal de estar vivo porque, independientemente de lo religioso, la esencia de la existencia de las personas es eso justamente, una especie de confianza en lo que hacemos. Cuando alguien de nuestro entorno muere… como lo que me sucedió a mí, está claro que un suceso así afecta nuestra percepción de las cosas. Conforme el álbum avanzaba, el entorno se volvía más y más desesperante. Terminamos rehaciendo el tema ‘Faith’ desde una perspectiva más positiva… porque siempre hay fe».
El artista se refería entonces a la pérdida de su abuela.
18 años después, el 4 de junio de 1989, Smith quiso agregar un corte al concierto de 25 canciones que ofreció The Cure en Roma como parte del Prayer Tour.
«Necesito cantar una pieza llamada ‘Faith’. Está dedicada a la gente que murió hoy en China», le dijo el vocalista a la concurrencia horas después de que el gobierno chino enviara a su ejército a la plaza Tian’anmen a reprimir y disolver protestas estudiantiles. El número preciso de muertos nunca ha sido revelado.
Un nuevo motivo, una atmósfera particular, un momento oscuro que llevó a Robert a hablar otra vez de la fe.
«I went away alone with nothing left… but faith«.
Opina en Radiolaria