De masturbación a autoexploración

criss.jpgEl 21 de abril de 2013 murió Christina Amphlett, vocalista de los rockeros Divinyls. Apenas 53 años de edad tenía la sexy pelirroja de los vestidos ajustados.

En un escueto comunicado su prima Patricia Thompson escurrió el lamento: “Con la fuerza de su carácter y una voz potente, ella pavimentó el camino para las mujeres fuertes y desinhibidas.

Y sí. Razón y sustancia nadaban en tales conclusiones. En sus años buenazos la nativa de Geelong, Australia, fue una de las heroínas más sensuales del cosmos MTV. Mucho, sino es que todo, gracias a “I Touch Myself”, el simple que Divinyls editó en diciembre de 1990.

En los recitales Chrissy se confirmó como una bomba de voz rugosa, escotes perfectos y ligueros expuestos que, sí o sí, elevaban la temperatura en el entarimado. Corsés, vestidos de red, faldas de colegiala y medias desgarradas abollaban la tranquilidad de fans, curiosos y calientes de ocasión.

Fueron los tiempos en que la tía hirvió cabezas con su desparpajo, sus parpadeos de “te podría coger ahora mismo”, su gesto subversivo y esas improvisaciones en directo en las que de pronto permitía uno que otro toqueteo de los suertudos y manolargas del primer cordón de butacas. En plena dictadura de Madonna, Amphlett cercenó el pudor y honró a rebeldes y bandoleras de la industria con artimañas descaradas que prendían la calefacción.

Mis ídolos siempre fueron arriesgados, peligrosos y atrevidos. Iggy Pop, Keith Richards, Debbie Harry y Jerry Lee Lewis“, admitió en su autobiografía Pleasure and Pain: My Life.

Tal vez por tal motivo al origen de aquel hit de Divinyls en América le sobró espontaneidad.

“Un día desperté y simplemente decidí escribir una canción llamada ‘I Touch Myself'”, tiró orgullosa Chrissy en 1991 en relación al corte que abordó la masturbación femenina y animó a otras como la morena Janett Jackson y la rubia P!nk a preservar la provocación. Esto sin dejar de venerar a Cyndi Lauper, quien en 1984 había cantado en defensa de los derechos de la vagina en “She Bop”.

“La canción hablaba de ser tocada por el corazón y el alma. De pronto descubrimos que era uno de esos títulos ambiguos que funcionan en los dos sentidos. Y de ahí partimos. La pieza se presta a la interpretación, es juguetona, no es unidimensional”, comentó la sexy australiana a The Washington Post.

Pulida y encerada por Tom Kelly, Billy Steinberg y Mark McEntee, la composición fue catapultada a los cielos con un video que excitaba a la oreja y al ojo gracias a los zarandeos y poses de la pelirroja, quien no dejaba de sobarse los pechos y lustrar la entrepierna. Y ya empeñados en triturar las buenas costumbres, un convento de monjas en Pasadena, California, fue elegido para la filmación del respectivo videoclip.

Pero el asunto del autotoqueteo hizo que el destino y la ironía empataran en cierto momento. “Me hacía mamografías y ultrasonidos porque tenía esta, tú sabes, esta cosa. Me checaba frecuentemente, pero no fue sino hasta que me toqué y me seguí tocando varias veces que…”, trastabilló años después Amphlett en un noticiario australiano.

Tras realizarse una biopsia, la musa de Divinyls confirmó en 2010 que libraba una batalla contra dos enemigos colosales: un cáncer de mama y una esclerosis múltiple. Tres años después de hacerlo público, el primero de esos monstruos silenció su canto.

Poco antes de morir, Chrissy encomendó a su prima Patricia la extensa difusión de “I Touch Myself” como acto preventivo, convencida de que, más que aquel simple himno de masturbación femenina que se robó los años 90, la canción ayudaría ahora a las chicas a entender la urgencia de la autoexploración ante el acecho de los males que devoran senos y mastican vidas.

Cantar y tocarse, bailar y tocarse, rockear y tocarse. Siempre tocarse.

“I don’t want anybody else. When I think about you, I touch myself…”

4 respuestas a “De masturbación a autoexploración

  1. Cuando salió la canción seguramente no existía la conciencia de hoy acerca de la autoexploración, que bueno que dejó un legado más allá de la masturbación…:)

  2. Jmmmm mal el cáncer, la enfermedad es de las más apestosas y odiosas que conozco, ojalá se pudiera eliminar esa peste jmmmm
    Bien la canción, pero no sabía la triste historia de ella

    Tqmmmmmmmmm!!!

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