Por fin, después de más de una década, hoy lanza No Doubt su esperadísimo nuevo álbum, titulado Push And Shove.
A manera de festejo por este acontecimiento (no hay otra forma de definirlo), es bueno recordar «Don’t Speak», el éxito más grande en la carrera del cuarteto estadounidense y cuyo origen tiene que ver con la larga relación amorosa que sostuvieron en alguna época Gwen Stefani y el bajista Tony Kanal. En aquellos años, debieron hacer todo con discreción porque al interior de la agrupación se había acordado que nadie saldría con ella.
Pasado el tiempo, fue él quien terminó la relación justo antes del álbum Tragic Kingdom, lo que derivó en una letra para corazones rotos, sin embargo, la banda no quiso cristalizar esta obviedad de manera burda cuando llegó el momento de producir el video de la canción.
En consecuencia, lo que uno ve en el clip de «Don’t Speak» es ciertamente un quebranto, pero no de una pareja como tal sino al interior de un grupo de rock por el extremo protagonista de la vocalista (Stefani).
El post romance ha sido de lo más prolífico, manteniendo ambos en alto a una banda que ha vendido millones de discos a lo largo de 25 años de carrera.
En la actualidad, Stefani está casada con Gavin Rossdale, vocalista de Bush, mientras que Tony disfruta el lanzamiento del nuevo disco de No Doubt cobijado por su novia Erin Lokitz.
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