Otoño
de 1981. Al tiempo que sonaba en la radio «Just Can’t Get Enough» como sencillo, Vince Clarke visitó a cada miembro de Depeche Mode para comunicarles lo que ya se esperaba: su intención de dejar la banda que él mismo comandaba. La rutina tenía cansado al tímido fundador del grupo, además de que se sentía fuera de sintonía, a pesar de que acababan de emprender juntos su primera gira por Europa, en sitios como Hamburgo, Amsterdam, Bruselas y París.
Por inmadurez, por indiferencia o por cualquier otro motivo ilógico, brotó la bendita adolescencia y Dave Gahan, Martin Gore y Andrew Fletcher experimentaron todo, menos pánico. La salida del principal letrista y compositor se oficializó a través de un anuncio del sello Mute en diciembre de 1981, dos meses después de la publicación de Speak & Spell.
Antes de Navidad, ya estaba publicado un anuncio en el Melody Maker en el que solicitaban los servicios de un tecladista menor a 21 años. El objetivo no era un reemplazo permanente para Clarke, sino sólo alguien que cubriera su labor para su tour por América de enero de 1982.
Alan Wilder atendería al llamado con 22 años de edad, primero asistiendo a una junta con «papá» Daniel Miller y después a la audición, peleando el lugar con más de 20 candidatos. Con una ronda final en la que sólo quedaron dos, Miller no favoreció a Wilder, pero la banda sí votó por él y así se tomó la decisión de contratar al músico «de apoyo» para los conciertos.
No obstante la historia de la incorporación de Alan, lo trascendental de aquellas primeras semanas sin Vince es que la agrupación grabó en los estudios Blackwing el track «See You», una melodía cuyo demo extremadamente básico llevó Martin en un sintetizador Casio. Más que confianza, el entusiasmo era absoluto en las huestes de los Mode y tras una gira breve por Estados Unidos y Canadá en mayo de 1982, Gahan, Gore y Fletcher regresaron a tales estudios en el verano para grabar A Broken Frame, probablemente junto a ULTRA el álbum más importante de su carrera en términos de supervivencia de la banda.
El joven Martin, nuevo maestro de las composiciones, fue el pilar de las sesiones, apoyado en los ingenieros John Fryer y Eric Radcliffe, mientras un decepcionado Alan se lamentaba por haber sido excluido a pesar de los meses que ya sumaba como parte de los recitales de DM.
Finalmente, el disco fue lanzado el 27 de septiembre de 1982, llegando al peldaño 8 del chart británico, una posición nada mala considerando la plastilina a la que Depeche debió dar forma tras el divorcio de su fundador. Con canciones menos pop y, acaso, más densas, la pandilla reafirmó su existencia y, aunque «The Meaning Of Love» sí mantuvo un sonido similar al del primer álbum, los estudiosos de la banda consideran que el auténtico toque Gore estaba plasmado en «Leave In Silence».
«Lo que debe apreciarse es su concisión musical, su arte en ascenso y las grandes creaciones de Martin Gore con las que uno puede conectar tras la desaparición de Vince», refería la crítica del NME.
Todo claro. A Broken Frame, el álbum que está cumpliendo 30 años, ratificó que los Depeche no temían absolutamente a nada.
Replica a Alexati Cancelar la respuesta