Un sonido llamado Clarence ‘Gatemouth’ Brown

No hay duda: el 11 de septiembre es una fecha trágica. En tal día, pero en el año 2005, dejó de existir el grandísimo Clarence “Gatemouth” Brown.

Así, por un cáncer de pulmón, fueron cortados de tajo los anhelos de un viejo de 81 años con una cola de talento larguísima, cultivada por décadas dedicadas a la música.

El oriundo de Vinton, el mal llamado bluesman, el multiinstrumentalista devorador de los años 40 y 50, es una raíz musical per se. No se cuadró a la guitarra únicamente, también sacó brillo al violín y a la armónica como muy pocos en su tiempo. Criado en las tierras de Orange, Texas, el alegre Clarence tuvo su gran noche en 1947… al interior del Bronze Peacock Room de Don Robey. Indispuesto por un problema de salud, el maestro, compositor y protagonista de la velada T-Bone Walker no pudo salir a escena, lo que orilló a que Brown creara en cuestión de minutos el tema “Gatemouth Boogie”, se hiciera cargo de la guitarra de improviso y fuera acariciado con los aplausos nunca planeados por su magistral modo de rasgar las cuerdas. El club terminó de cabeza.

Si bien los años 60 no trajeron éxito comercial a sus creaciones, “Gatemouth” aprovechó el creciente interés europeo por las raíces de la música texana y se enroló en varias giras por el viejo continente, incluso siendo patrocinado por el Departamento de Estado de Estados Unidos. Muchos recuerdan particularmente su actuación en el festival de Montreux, acompañado por la banda Canned Heat. Ya luego vinieron los tours de nunca acabar.

El jazz, el bluegrass, el cajún, el country, sería inútil encasillar a Brown dada su maestría en casi cada raíz musical. Su sonido es y ha sido simplemente su sonido. No fue de gratis la admiración que por él sentían Frank Zappa, Johnny Watson y Albert Collins.

Un par de datos para concluir. Clarence fue apodado “Gatemouth” por uno de sus maestros, quien dijo que el sonido de su voz se parecía al de una puerta. Por otro lado, su virtuosismo con los instrumentos, si bien aprendido de su padre, no se dio del modo en que todos imaginarían. En una entrevista que concedió en 2001 a Guitar International, la periodista Arlene Weiss quiso confirmar si su antecesor le había enseñado a tocar la guitarra y el violín. “Mi padre no me enseñó a tocar, sólo me dijo que pusiera atención”. La reportera, sorprendida, enmudeció.

“Es algo que estaba estipulado desde antes de que yo naciera, yo habría de ser músico… y eso soy”.

Anuncios

2 comentarios en “Un sonido llamado Clarence ‘Gatemouth’ Brown

  1. Canned Heat le debe a este negrito horas y horas del mejor blues. Una delicia, como bien dices, ver esos zapatitos blancos marcar el ritmo.

  2. Verdaderamente un grande, soy su fan, lastima que de estos verdaderamente GRANDES, nos vayan quedando tan pocos. Te felicito y gracias!

Opina en Radiolaria

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s