En septiembre de 1997 «The Drugs Don’t Work» llegó a la cima del chart británico y fue elogiada casi de modo unánime como una de las grandes creaciones de The Verve, aun cuando muchos fanáticos pensaron, de primer bote, que la banda tenía como objetivo alertar a la juventud sobre el daño ocasionado por las drogas.
Sin embargo, Richard Ashcroft, compositor y líder del grupo que levantó ese mismo año un himno de estadios llamado «Bitter Sweet Symphony», jamás pretendió establecer tal idea. El estribillo de la canción rezaba «The drugs don’t work, they just make you worse…» y encontraba fundamento en los instantes en que su padre padecía un cáncer agresivo. Ashcroft, postrado a los pies de la cama de hospital, pronunciaba desesperado una y otra vez que los medicamentos simplemente no hacían efecto.
Pese a un sinfín de esfuerzos y plegarias del flacucho artista, el padre de Richard murió poco antes de que The Verve despuntara como una de las grandes agrupaciones británicas de finales de los 90.
Y el track 4 de Urban Hymns subsiste para recordarlo.
Replica a Alexati Cancelar la respuesta