La historia detrás de las más grandes canciones

En el ‘mood’ del hombre que enseñó a América a bailar

“La guerra se tragó al hombre que había enseñado a América a bailar”.

Así cabecea The Chicago Tribune un texto del 16 de diciembre de 1944, cuando el ejército confirma la desaparición de Glenn Miller en un vuelo militar con rumbo a París. El pequeño Norseman monomotor despega desde Inglaterra, enfila hacia el Canal de la Mancha con destino al aeródromo militar de Le Bourget y no llega a destino. El titular trenza gloria y desgracia: el director de orquesta más popular de Estados Unidos queda suspendido en servicio activo.

Cinco años antes, “In the Mood” reina en las listas estadounidenses y acumula doce semanas en el tope sin sombra alguna, un registro excepcional para su tiempo. El eje del repertorio en vivo de Miller encarna el canon del swing de big band: un riff inmediato, una estructura diseñada para abarrotar las pistas de baile y un crescendo perfecto para el directo.

La pieza es mérito de los autores de Tin Pan Alley, Joe Garland y Andy Razaf, y a partir de ahí comienza su recorrido en otras manos. En febrero de 1938, la orquesta de Edgar Hayes la captura en estudio y más adelante, Artie Shaw la expande en la radio durante varios minutos sin encontrarle centro. Es Miller quien encuentra su punto preciso, la equilibra y la graba para el sello Bluebird el 1 de agosto de 1939, un mes antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial.

Su trascendencia traspasa décadas sin importar el arribo del rock and roll, el doo-wop, el folk, la psicodelia, el glam, el disco y el punk. En 1983, la grabación original ingresa al National Recording Registry de la Library of Congress, lugar al que solo acceden obras de inmenso valor estético, cultural e histórico.

Cuando la contienda entra en su punto de inflexión en Europa, Dwight D. Eisenhower piensa en lo que viene después del Desembarco de Normandía: soldados lejos de casa, semanas de avance, desgaste acumulado. Mantener el vínculo con sus seres amados se vuelve crucial, así que en mayo de 1944, ordena la creación de un programa de radio que acompañe a los ejércitos en las trincheras. La decisión articula a la AFN, al SHAEF y a la BBC en una sola señal y Glenn Miller se vuelve pieza clave.

Tras el ingreso de Estados Unidos a la guerra, el director y trombonista disuelve su orquesta y se integra a las Fuerzas Aéreas con rango de mayor, con capacidad operativa. “Quiero darle un poco más de brío al paso del soldado estadounidense”, señala en una entrevista con The New York Times. Liderando la Army Air Force Band, una sociedad de cincuenta músicos, reorganiza arreglos para transmisiones de radio, bases militares y hospitales a ambos lados del Atlántico. “In the Mood” endulza con sus notas desplazamientos, formaciones y largos ratos de espera.

Miller llega a tierra inglesa a mediados de 1944 y entre el 20 de noviembre y el 12 de diciembre, registra con su banda más de ochenta horas de programación para la AEFP y la BBC. El 15 de diciembre de 1944, aborda el Norseman en Twinwood Farm, al norte de Londres. El clima es frío, el cielo está encapotado y las nubes regordetas.

La agenda de la banda de Miller se mantiene sin cambios y los programas pregrabados siguen al aire. El 18 de diciembre, los músicos llegan a París y entienden que su director no los espera. En la Nochebuena de 1944, el mundo se entera del hecho. La orquesta empieza a tocar. “In the Mood” se escucha en bases, hospitales y transmisiones aliadas en un sinfín de territorios. Las notas ondulan en la más profunda orfandad.

Opina en Radiolaria

Acerca de

Welcome to OnyxPulse, your premier source for all things Health Goth. Here, we blend the edges of technology, fashion, and fitness into a seamless narrative that both inspires and informs. Dive deep into the monochrome world of OnyxPulse, where cutting-edge meets street goth, and explore the pulse of a subculture defined by futurism and style.

Categorías

Buscar