La historia detrás de las más grandes canciones

Lewis Capaldi y la tragedia de la tía Pat

El primer coletazo de la pandemia fue contexto propicio para que Lewis Capaldi decidiera revelar que “Before You Go” tenía un trasfondo familiar agrio, desmontando la idea extendida de que se trataba de una composición alrededor de una ruptura amorosa inminente y del intento por evitar el adiós.

Era un planeta enfermo, enmascarado y en pausa, sin opciones de vislumbrar claramente la reanudación de la vida “normal”. Sin guerra de por medio, la gente se enfrentaba a una nueva forma de oposición: silenciosa, inédita. En ese clima de encierro y fragilidad, la canción dejó de ser un producto pop para convertirse en una confesión compartida.

En agosto de 2020, el músico escocés explicó que el sencillo publicado nueve meses antes estaba inspirado en su tía Pat.

“Acaba siendo algo muy personal acerca del fallecimiento de mi tía. Desafortunadamente, ella se quitó la vida. Todo se trataba de eso”, dijo el músico sin rodeos.

El título del tema incluido en Divinely Uninspired to a Hellish Extent no apuntaba a una despedida romántica, sino a una frase pronunciada siempre tarde, cuando ya no hay nadie al otro lado de la puerta.

La herida, sin embargo, no pertenecía solo a Capaldi. El relato se desplazaba hacia su madre, Carol, y a la culpa que acompaña a esos que sobreviven. A no haber sido refugio suficiente. A no haber encontrado las palabras correctas y oportunas. A no haber logrado desviar el desenlace.

En el documental Lewis, 26, ella lo expresó con honestidad: te preguntas qué hiciste mal, qué no viste, qué podrías haber dicho distinto. Luego llega la comprensión más difícil: puedes aconsejar, acompañar, insistir, amar; pero el curso de algunas decisiones escapa a cualquier intento de contención. El amor también enfrenta fronteras que nadie elige.

“Before You Go” dirige su mirada hacia quienes permanecen. A los que siguen repasando mentalmente la escena, buscando una rendija por donde reescribir el final. A quienes cargan con la pregunta intacta.

En tiempos donde incluso el adiós quedó suspendido y los rituales de despedida se interrumpieron, la canción funcionó como una carta abierta que millones leyeron en silencio, reconociéndose en la impotencia ajena.

En distintos momentos de su carrera, el propio Capaldi ha enfrentado otra forma de fragilidad. Atravesado por el síndrome de Tourette, su cuerpo a veces interrumpe el canto en pleno escenario. La voz se quiebra, la frase queda inconclusa y los espasmos brotan para pintar un lienzo en vivo y en directo de un chico que se vuelve presa, de nuevo, de algo silencioso, invisible, ineludible.

Entonces las multitudes, sus fans y devotos, continúan las estrofas. Y el cántico al unísono opaca eso que no alcanza a describirse con frases adecuadas.

En tiempos suspendidos, la bella “Before You Go” de Lewis Capaldi enseñó que acompañar también consiste en aceptar aquello que antes no pudo cambiarse.

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