‘A’

Cuando la vanidad no fisgonea, las maravillas vuelan alto, en cielo abierto y sin interferencia. A Duke Ellington este demonio jamás le sopló al oído, y prueba fiel es el modo en que siempre se expresó de uno de sus amigos más entrañables. "(Billy) no era, como algunos han mencionado, mi alter ego. Billy Strayhorn [...]