Perra, madre, pecadora, santa…

Suena a broma, pero no lo es: muchos optaron por omitir el título y prefirieron presentarla en las estaciones de radio como "Una canción de Meredith Brooks". Porque era graciosamente iracunda, porque era rabiosa y juguetona… y porque se llamaba "Bitch". La palabrita tensó a más de un ejecutivo como si la inquisición aún existiera [...]