Hay una canción que jamás se extingue

En decenas y decenas de shows Morrissey usó los últimos acordes de "There is a Light that Never Goes Out" para, básicamente, arrancarse la camisa. De buena tela porque casi nunca se notaba sudada, la prenda caía sobre algún iluminado de las primeras filas, ocasionaba alaridos, torcía cuellos y causaba desmayos. Epicentro de este tipo [...]

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