“Se busca un joven bien parecido, de entre 18 y 30 años, para ser sacrificado”

"Se busca un joven bien parecido, de entre 18 y 30 años, para ser sacrificado". Este desconcertante mensaje fue colocado en distintos chats de la red en 2001 por Armin Meiwes, un técnico informático, entonces de 42 años de edad, originario de Essen, Alemania. Pero aún más inaudita podría ser la respuesta que recibió el germano poco [...]