El soldado que no quería matar…

Ya bien entrada la noche del 2 de octubre de 1992, con chamarra de cuero y muñequeras blancas, Bruce Dickinson aprovechó una brevísima pausa en el humeante Palacio de los Deportes de la Ciudad de México. Aún no se cortaba la melena, así que batalló para que su rostro emergiera de entre las cortinas de [...]