Para Marcel…

Y una noche... la menudita Édith Piaf, grandísima a la vez, sollozó como una loca por un amor que le fue arrancado en un instante. Cabe suponer que su lamento remojaba el viento mientras sus lágrimas se esfumaban y se convertían en nada, sus átomos se dispersaban en honda desazón y su mente era toda [...]

Anuncios