El show más frenético de todos los tiempos

No había otra manera. Joy Division se terminó cuando Ian Curtis, atormentado por sus ataques de epilepsia y por un divorcio inminente, se colgó de una viga en su cocina, en mayo de 1980, así que ésta era la oportunidad más grande de disfrutar lo que queda de aquella extraordinaria banda. Peter Hook, con quien [...]